jueves, 4 de febrero de 2010

La Música Clásica y el Perú: "La Forza del Destino"


Escribe: Alejandro S. Piedra S.

Sobre el libro "La Fuerza del Sino" del español Duque de Rivas, Verdi compone "La Forza del Destino" una ópera de argumento catalogado como el más inverosímil que se pueda encontrar en la lírica. Es que las muertes ocurren a lo largo de toda la obra; apenas comenzada la obra muere el padre de la protagonista y, al finalizar, mueren sus dos protagonistas principales.
Don Alvaro (tenor) es un mestizo que ha nacido en una cárcel de Lima. Es que su padre, el Virrey, había intentado convertir el Virreynato de Perú en un Imperio propio; la Corona se lo impide y es encarcelado junto a su madre una Princesa Indígena.
Ya adulto Don Alvaro viaja a España para redimir a sus padres pero se enamora de Leonora (soprano) y se olvida de la empresa. El Marqués de Calatrava (bajo), padre de Leonora, se opone a dichos amores, dada la condición mestiza de Don Alvaro, y éste le provoca la muerte en forma accidental. Don Carlo (barítono) jura vengar la muerte de su padre y Don Alvaro tiene que huir de Sevilla para lo cual se alista en las tropas españolas que combaten en Italia.
El III Acto de "La Forza del Destino", se inicia con una breve y bella introducción orquestal y un clarinete solista (qué hubiera sido de los compositores románticos si no se hubiera inventado el ¡clarinete!). Don Alvaro se encuentra en una tienda en el campo de batalla y en un momento de descanso recuerda los días felices pasados en Sevilla junto a Leonora, pero también aquellos otros vividos en su tierra natal. En aquel trance de tristeza, y cierta desesperación, canta: "La vita é inferno all'infelice, invano morte desio" = "La vida es un infierno para el infeliz, en vano deseo la muerte", una importante y difícil aria para tenor , que luego de un breve recitativo, en sus versos siguientes hace alusión directa al Perú:

Della natal sua terra il padre volle,
Spezzar l'estrano giogo.
E colluirse all'ultima dell'Incas,
la corona cingere confinó.
¡Fu vana impresa!.
In un carcera nacqui.
M'educava il deserto;
Sol vivo perché ignota
E mia regale stirpe!
¡E miei parenti
Sognaro un trono,
e li destó la scure!

etc., etc., etc.

Del yugo extranjero, quiso mi padre
liberar a mi tierra natal.
Y, uniéndose a la última de las Incas,
confió en ceñirse la corona.
¡Vano intento!
Nací en una cárcel,
el desierto me educó.
¡Vivo porqué se desconoce
mi real estirpe".
Mis padres soñaban con un trono
y los despertó el hacha!

etc., etc., etc.

La escena nos muestra a un muy joven José Carreras en una interpretación de calidad vocal sobresaliente.

Saludos:

Alejandro.-

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